CAPÍTULO 88. DECISIÓN DEFINITIVA
— ¡Un médico! —el juez exclamó..
Momentos después, se acercó el médico para auxiliar a Kate, quien fue trasladada a un consultorio.
Tuvo que darse un receso nuevamente, hasta esperar saber la situación de Kate, por lo que la pareja se movió hacia la cafetería. Varias lágrimas rodaron por las mejillas de Camila, al exhalar, sintió que le quitaban una gran carga de encima, después de escuchar aquella confesión de Kate.
—Aún sigo sin creer que esa mujer se delatara en un arranque de desesperación