—Esperamos su respuesta —mencionó Guillermo.
William elevó la cabeza con orgullo, disfrutó ver en la mirada de Kate, terror.
«Espera a que llegue la cereza del pastel», pensó para sí mismo, sin dejar de ver a la cara a su ex esposa.
— ¿Fue usted o personal del hospital, quién la notificó sobre el supuesto aborto de la señoraCamila García? —el abogado volvió a preguntar.
—Mi cliente se encuentra bien —el abogado se puso de pie.
—Abogado, se le olvida que aplazamos esta reunión por un par de días