Lucía salió del hospital y se dirigió a un restaurante cercano para comer. Un par de veces volteó hacia atrás, era algo que no podía evitar, luego del ataque, se sentía insegura, al andar sola. Tomó asiento cerca de la ventana y sacó su móvil, para distraerse. Se dio cuenta que sentía la necesidad de escribirle a Henry, por lo que no esperó más y lo hizo.
—Salí a despejarme un poco, ¿qué tal tu día?
Sus dedos golpearon la mesa con impaciencia, debido a que no obtenía respuesta. Hasta que se ac