CAPÍTULO 38. ME NECESITA
—Tranquilízate muchacha, no es bueno que te alteres. —Marc sujetó su mano intentando reconfortarla.
—Cómo no me voy a angustiar ¡No sé quién soy! —Camila exclamó con la mirada llena de lágrimas.
—Cálmate, por favor. Necesitas tener tranquilidad. —Albert dijo—, te estás alterando y eso no es bueno, no en este momento, como te expliqué hace un momento, tuviste una fuerte contusión, por impacto; conforme se te vaya desinflamando la cabeza, veremos como evolucionas, ¿comprendes?
Camilia limpió l