Mi contacto en la policía me informa que han reportado problemas de drogadicción en escuelas de mi zona. Mis instrucciones siempre han sido claras en ese sentido, no se le pueden vender drogas a menores de dieciséis años, punto.
Con eso en mente, pido a Michael información de los dealer de los alrededores del colegio, encontrando tres chicos y extrañamente, a uno de ellos se le han disparado los ingresos por distribución en los últimos cuatro meses. No hay que ser un genio para saber cuál es