Estaba muy cansada, ya que estuvimos hasta altas hora de la noche haciendo el amor, tan cansada estaba que no me enteré cuando mi marido se levantó, hasta que sentí sus calientes labios lamiendo los míos, acariciandome el pelo, despertandome así
— No Cristofer, por favor déjame descansar — le dije medio dormida
— Me encanta verte así por las mañana, cansada por mi y satisfecha de que tu esposo te haya hecho el amor dejándote derrotada — me dijo riendo
— Entonces ¿por qué me despiertas? no creo