-Clark Devinson-
Cuando la llamada de Alice llegó, yo mordía una dona mientras tomaba una taza de café. Edward me había traído la cena, y algo para merendar. Ese chico era genial.
Sin embargo, no pude terminar de comer tranquilamente. Era mucho pedir una noche tranquila con todo lo que había estado sucediendo.
—¿Qué ocurre? Necesito buenas noticias.—Le respondí, algo agotado. Tenía hora y media llenando informes y revisando otros. Ya me dolían los ojos.
—Lamento que no sea así. Pero no hay tiem