Un giro inesperado (1era. Parte)
Al día siguiente
Londres
Rachel
A pesar de todo, seguimos resistiendo. Incluso cuando decimos con resignación que estamos viviendo en el infierno, una parte de nosotros se niega a aceptar que todo está perdido. No es ingenuidad. Tampoco es estupidez. Es ese pequeño resquicio de luz al que nos aferramos como si nuestra vida dependiera de ello… porque en realidad, depende de ello.
Es la grieta en medio del muro, diminuta pero real, por la que entra un soplo de aire cuando todo lo demás asfixia. S