Mundo ficciónIniciar sesiónIsabela parpadeó varias veces, saliendo de esa especie de trance.
—Con Camila… la bebé está en su casa.
Sentí literalmente que el alma me regresaba al cuerpo.
Cerré los ojos aliviado, apoyando mi frente contra la suya. Julieta estaba a salvo. Mi niña est&aac







