37. “¿Emma?”
Abro la puerta del departamento, después de escuchar un pequeño ruido proveniente de afuera. Ahí, me encuentro con Kyle, quien sostiene un ramo de rosas blancas y una caja de chocolates.
Muerdo el interior de mi mejilla, evitando a toda costa ponerme a sonreír, aún estaba furiosa con él, y seguía con la idea de que necesitaba tiempo, pero, eso no era suficiente para borrar aquel enorme amor que siento hacia ese guapo rubio de ojos celestes.
—Hola —susurra al sonreír—, sé que no quieres verme, p