Mundo ficciónIniciar sesión—Papá —digo al parpadear, aún sosteniendo el móvil pegado a mi oído, dejándome llenar por el pánico el cual me provoca casi desvanecerme.
Me sostengo de la fuente, tratando de controlar el temblor que se apodera de mi cuerpo, lo que provoca que el hombre frente a mí se apresure a ayudarme a levantar.
—Cielo, tesoro, ¿ha sido tu corazón? —interroga al colocar ambas manos sobre mis hombros.







