Mundo de ficçãoIniciar sessãoLos últimos días había quedado plasmado en mi rostro una sonrisa tan grande, que no era capaz de borrar con nada. Suspiros venían y suspiros iban cada vez que pensaba en Kyle, quien no dejaba de mandarme flores y mensajes.
Todo apuntaba a ser que en verdad le había robado la vida a Layla, y en teoría, debía de sentirme mal por ello, pero no lo hacía, simplemente me había dedicado a disfrutar de su prometido y también







