Honorato seguía mirando un poco complicado a las personas que tenía delante. Él había tomado la decisión más importante de su vida y no pensaba detenerse por nada del mundo. Estaba seguro de que eso no era lo que se esperaría de un hombre como él, pero él era el dueño absoluto de su vida y de su destino después de todo.
_ Ahora…ya estoy viejo y cansado…mi vida se me ha escurrido como agua entre mis dedos y la he desperdiciado en ambiciones y venganzas sin sentido y he decidido, en total dominio