Los destinos de Mina, Franco y Arturo habían sido sellados por su propia maldad. La familia Miller estaba preocupada por su hijo menor, pero también estaban acostumbrados a que desapareciera sin dejar rastros por lo que no se sorprendieron de que se haya marchado tan de repente, pensaban que en cualquier momento haría su arribo en el lugar como siempre ocurría.
Amelia y Ana estaban más que molestas. Todos sus planes e intentos por deshacerse de Lara y Anastasia habían fracasado y ellas seguían