Todos en la clínica miraban con la boca abierta. Por los pasillos de la misma caminaban dos de las personas más elegantes y distinguidas que habían visto.
_ Buenas noches _ dijo Lara con dulzura y educación _ necesitamos saber en qué lugar se encuentra el paciente Honorato Holt _ agregó.
La recepcionista estaba hipnotizada observando a Viggo e ignorando olímpicamente la pregunta que la joven le estaba haciendo.
_ ¿Es usted sorda? _ dijo Viggo con molestia _ ¿Nos puede informar lo que le estamo