La cita con Remy continuó, por lo que Areliz intentó no seguir pensando en sus nervios por la situación con los Cobain.
Areliz decidió que sería una buena idea traer un postre para culminar la cena. Fue a la cocina y regresó con dos rebanadas de pastel de chocolate que había comprado ayer (más bien por un antojo que le dio debido al estrés del juicio), dispuestas en platos individuales. La conversación había girado hacia temas más livianos, como el trabajo en el hospital y sus compañeros y pa