Areliz no pudo concentrarse en seguir trabajando, no después de lo que pasó, menos con las lágrimas todavía corriendo de vez en cuando por su rostro, todavía sintiendo el dolor de la traición de Nia ardiéndole en el pecho.
Se sentía muy deprimida y además se sentía muy estúpida por haber creído por tanto tiempo en Nia, por haber caído redondita en todas sus mentiras y manipulaciones.
Fue así, todavía tratando de no llorar y hecha un total desastre, que Remy la encontró en su oficina, y de i