Areliz Thatcher siempre fue una mujer estudiosa a la que le gustaba ser independiente, eso la llevó a ser la doctora más respetada de su ciudad y le creó una gran reputación y renombre incluso entre los círculos de ricos, ya que como se corrió la voz de sus grandes habilidades la gente de mucho dinero también solía acudir mucho a ella en casos difíciles.
Ella se enorgullecía muchísimo de su gran destreza como doctora, pero nunca quiso sacar provecho de ello, le cobraba a los millonarios como