Amaya Bezos
Abandonar Miami me dolió esta vez como nadie se lo pudo jamás imaginar. Desconocía esta nueva faceta mía. Nunca había tenido demasiado apego hacia nada, no me solía aferrar a las personas, ni a los objetos inanimado. La palabra apego no estaba en mi diccionario hasta este momento, lo imperecedero en mi vida era y será mi familia; el resto del mundo se podía romper, desaparecer, dejar de existir, que no me importaría en lo más mínimo. Ya no era así completamente , cierto hombre ha