Giuliano Rizzo
Me esmero en hacer algo especial y reivindicar mi estúpido error. Me dió más placer masturbarme en la ducha con mis dedos en el coño de Violet de lo que sentí con mi polla en la boca de esa mujer de la cual no se ni como se llama.
Se que Violet creyó que el médico prohibiría el sexo, pero no lo haría. Allí comprobé que el no está interesado en ella, aunque no puedo dejar de sentir celos, joder.
Llegué a la conclusión de que lo único que puede hacer que gane su perdón es volver a