Narradora
Demian miraba a Valery con sorpresa y a la vez con algo que no debía de sentir, deseo y eso su esposa pudo notarlo.
-¿Aún deseas a esa puta? Yo soy tu esposa, deja de verla- La esposa refinada que simulaba ser estaba enterrando las uñas en la piel de su brazo y causándole dolor
-No le digas así, te recuerdo que nos estábamos separando pero me amenazaste- Advirtió soltando su mano después de apretarla con fuerza
-Te recuerdo que yo también era virgen cuando nos conocimos- Ella intentó