Giuliano Rizzo
Mis manos por su cuerpo mientras permanezco entrando y saliendo de su interior. Este es el paraíso en este preciso momento donde solo somos ella y yo, además de la niña que hace algunos movimientos.
Su mirada conectada con la mía hace que no pueda mirar nada más. Jamás sentí ésta misma conexión ni tanta satisfacción al ver una mujer disfrutar. Siempre mi ego aumentaba al sentir como llegaban al orgasmo sin necesidad de hacer más que follar como un salvaje. Eso era el sexo para m