21. Viaje
Hedrick se bajó del carro a mitad de camino. Se aseguraron de que fuera en un sitio donde no hubiera nadie. Se acercó a darle un extenso beso a Heleanor.
—Te espero en casa —dijo ella y su rostro era como el de una adolescente enamorada.
Hedrick alzó su mano y se quedó observando como el auto de Heleanor se alejaba. Hizo ejercicios, aunque todavía estaba agitado. En sus fosas nasales había quedado impregnado el olor de Heleanor. Sonrió de recordar lo que habían hecho y empezó a correr.
Los días