Antes de morir mi pareja, quien negó mi regalo de inmortalidad, me dio un último regalo. Ella me dio una visión, sobre mi futuro y como debía estar preparado. Hasta ahora todo ha resultado tal cual si visión. Solo que cuando ella menciono que encontraría una segunda pareja me negué en el acto, jamás tomaría otra pareja. Ame con locura una vez, tuve hijos y una hija, afortunadamente mi hija era como su madre, como lo es toda su descendencia. No así mis hijos que resultaron ser crueles y cegados