Cael
Hasta ahora había salido todo bastante fácil, pero siempre había que estar pendiente del factor sorpresa y en este caso eran los putos drones y los dardos que llevaban, nos empezaron a tirar dardos. Sabía que nos afectaban más a nosotros los lobos, que los vampiros, por ende, me preocupé de mi hijo y de su compañera. Mientras los vampiros iban tras los cazadores, con una habilidad que me dejó sin palabras, vi cómo la loba Erika se escabullía por un costado del edificio en que nos estábamos