48~ Un plan apresurado.
Aurora apretó los puños hasta que las uñas se le enterraron en las palmas de las manos, Arantza había utilizado todas sus influencias y todas sus habilidades para encontrar a los hombres que se habían llegado a Carlos y rescatarlo, pero le fue imposible.
— Al parecer salieron en algún vuelo privado — le comentó la mexicana y Aurora tuvo que respirar para que la rabia que le habían llenado el cuerpo disminuyera un poco.
— ¿Qué haremos? — le preguntó y Arantza se sentó frente a ella.
— Podríamos