Aurora sintió como el cuerpo se le llenó de una sensación horrible, como si estuviera cayendo en un agujero y se tuvo que agarrar de los barrotes de la celda para no caer literalmente, en los sentimientos de Franco pudo encontrar muchas emociones que la embargaron.
— ¿Qué pasó? — preguntó Aurora, la voz le tembló, no quería la respuesta. Franco hablaba por teléfono y luego colgó abruptamente. Aurora lo siguió, Gio estaba acostado en el mueble con la respiración agitada y los ojos rojos. Aurora