29~ En los zapatos del otro.
Aurora pasó la noche en vela, y cuando se miró en el espejo esa mañana no pudo dejar escapar un gemido de desagrado.
Las ojeras estaban marcadas y tenía toda la cara pálida y brillante.
Lo peor de todo es que pudo sentir la presencia de Franco durante toda la noche, solo quería pasar un reto a solas para pensar, pero la arena la conectó con el mafioso y durante toda la noche, de una forma que ella no pudo explicar con palabras, logró sentir la incomodidad de él, la sensación de rabia y tambien