Punto de vista de Emilio
Él no se apartó.
En cambio, me miró despacio, como si hubiera estado esperando exactamente que eso pasara, como si mi pequeño roce accidental hubiera confirmado algo que ya sabía. Sus ojos se suavizaron, pero esa pequeña sonrisa se quedó en sus labios, solo una leve curva. De alguna forma me retorció el estómago, como si alguien hubiera hecho un nudo y tirado de él.
—Estás nervioso esta noche —murmuró.
Intenté hablar —de verdad lo intenté—, pero en cuanto abrí l