106. El problema soy yo
Patrick
El olor a humo y tierra húmeda se pega a mi piel mientras cruzo el límite de la manada de Luna Creciente. Estoy cubierto de polvo, sudor seco y sangre que ya no sé si es mía o de alguno de los hombres que murieron en el búnker.
El viaje de regreso ha sido una pesadilla silenciosa: doce hombres agotados detrás de mí, ninguno atreviéndose a decir una palabra mientras avanzábamos por el bosque.
Doce.
Aprieto la mandíbula con fuerza cuando el número vuelve a atravesar mi cabeza.
Doce homb