Ethan abrió la puerta antes de que ella llamara.
Había estado observando desde la ventana. Ella lo notó por su postura, con el abrigo puesto, como si hubiera estado dando vueltas, como si la idea de sentarse le hubiera resultado imposible durante la última hora.
Él la miró.
Ella lo miró.
Su rostro era un rostro que nunca antes había visto: ni la reserva, ni la compostura, ni la cuidadosa gestión de un hombre que había pasado toda su vida adulta fingiendo seguridad. Simplemente él. Desnudo. Crud