Mundo ficciónIniciar sesiónReed llegó al restaurante a las 6:55. Con antelación. Siempre se adelantaba al reloj; llevaba treinta y dos años asegurándose de que nadie lo pillara desprevenido. Llegar primero significaba verlo todo antes de que empezara, elegir la mesa con la mejor visibilidad y serenarse antes de que alguien tuviera oportunidad de analizarlo.
Eligió la mesa del rincón. Se sentó. Pidió agua. No perdió de vista la puerta.







