Rita tenía dos razones para decir eso. Primero, siempre ha odiado a Juan y no quiere que María salga con él.
Segundo, Juan la reprendió repetidamente durante este tratamiento, y ella siempre se ha considerado superior a él. Pero esta vez se sintió muy insultada y molesta.
Juan ya se había imaginado que Rita probablemente no le agradecería por salvarla de la intoxicación, pero nunca esperó que ella lo difamara de esta manera.
Este comportamiento era repugnante.
Frunció el ceño y habló fríamente: