Rita escuchó las palabras de Ana con gran horror, su rostro palideció.
Ella siempre había estado alerta para evitar que Juan causara problemas, pero ahora había revelado el hecho del matrimonio anterior de María.
Beber demasiado hoy la hizo olvidar por completo que Ana también conocía esa información. Con furia, Rita dijo: —¡Ana, deja de inventar cosas!
—¿Qué divorcio? ¿Cómo es posible que María esté divorciada?
Ana, viendo la reacción nerviosa de Rita, sonrió con cinismo y dijo: —¿Estás dicie