Capítulo 76.
Mi primer instinto al verla en ese estado fue dar un enorme paso hacia atrás.
Huir estaba descartado.
Morgana se movía anormalmente rápido y, aunque milagrosamente no me alcanzara en los siguientes tres pasos que diera, no había ningún lugar en ese castillo donde pudiera esconderme y no terminara encontrándome.
Quizá fue precisamente ese paso hacia atrás lo que permitió que el lobo de Kryos se interpusiera entre nosotras antes de que sus manos me alcanzaran.
El gran lobo gris se movió con un gr