Capítulo 109. Kryos
Morgana se arrodilló frente a mí sin perder tiempo. Abrió la bolsa marrón con cuidado y la acercó a Elian.
El pequeño olfateó apenas, inquieto, y luego encontró la abertura.
Se prendió de inmediato.
El sonido fue suave. Rítmico.
Tragaba.
Se calmó casi al instante.
Parpadeé, procesando lo que estaba viendo, mientras Morgana ajustaba la bolsa con una mano y con la otra sostenía su cabecita para que no se moviera demasiado.
—La robé del jardín de una casa —murmuró sin mirarme—. Había un bebé.
Bajé