30. No puedo parar.
★Robert★
Todo esto era muy confuso.
La mansión era un laberinto de pasillos y sombras que se movían con la luz de las antorchas. Había sido una buena cena. Un baño caliente que me había aliviado los músculos, la comida caliente, el techo sobre la cabeza. Todas las cosas que deberían haber invitado al sueño. Pero el sueño no venía. El insomnio estaba decidido a joderme este día también.
Me revolví en la cama durante horas, escuchando el silencio de la mansión, el crujido de la madera, el viento