**Punto de vista de Elena**
No pude pegar ojo en toda la noche.
Me levanté antes del amanecer y me puse a dar vueltas descalza por el suelo frío, con el estómago revuelto por la ansiedad.
Cuando por fin reuní el valor para enfrentarme a mi padre, salí en silencio de mi habitación. Me temblaban tanto las piernas que tuve que agarrarme al marco de la puerta para mantener el equilibrio, esperando que nadie se diera cuenta de lo angustiada que estaba.
« —Lena —me llamó Lucía en voz baja desde detr