**Punto de vista de Lucía**
“¡Arghhh!”
Todavía estaba en el suelo donde me dejó, mi cuerpo ligeramente curvado hacia un lado, las lágrimas empapaban el suelo debajo de mi mejilla.
Mi garganta ardía. Cada trago se sentía como si estuviera tragando alfileres. Levanté una mano temblorosa hacia mi cuello e hice una mueca cuando mis dedos lo rozaron. Se sentía caliente e hinchado.
Me dolió.
Me dolió mucho porque lo decía en serio.
Estéfano. El hombre que amaba más que a mi propia vida.
Res