46.
NARRADOR
El cielo donde los rayos del sol no penetran comienza a oscurecerse, anunciando la llegada del fin del día.
La brisa sopla fuerte; la tierra vibra, anunciando un enfrentamiento que no podría considerarse leve.
Sombras oscuras se mueven con rapidez, sus garras rasgando la tierra, sus ojos un vórtice infinito que se traga cualquier luz.
Mantienen su atención puesta en un solo objetivo, uno que irradia un poder sin igual, capaz de sentirse a kilómetros.
Kayne se mantiene junto a