13.
AURORA
No sabía si sus palabras eran para mí; de alguna forma, quería creer que sí.
Mi corazón se aceleraba mientras las escuchaba, sintiendo de nuevo ese hilo invisible tirar de mi pecho.
Alcé mis ojos, encontrándome con los suyos. Una mirada intensa que envió una descarga eléctrica por todo mi cuerpo, haciéndome apretar los cubiertos para controlar lo que eso me estaba haciendo.
Seguí el movimiento de sus dedos, sutiles, delicados, rozando con cuidado el borde de la taza como si se tratara de