“En este momento, el puerto de la ciudad está bajo estricta vigilancia del FBI”, la voz de Luca llegó a través del teléfono, cargada de agotamiento. “Y están planeando extender el control a todos los puertos de Nueva York.”
Dejó escapar un largo suspiro. “Va a ser una pesadilla abrirnos paso. Créeme, no quieres saber lo cabreados que están estos tipos. Quieren sangre. Quieren acabar con nosotros a cualquier precio.”
Maldijo entre dientes. “Es jodidamente agotador sonreírles a esos bastardos tod