Mundo ficciónIniciar sesiónLa hora no llegaba lo suficientemente rápido.
Encendí un cigarrillo y me quedé mirando por las ventanas que iban del suelo al techo de mi dormitorio. La gran extensión de mi finca llenaba mi campo de visión, pero mi mente no lo asimilaba. En cambio, era él quien permanecía en mi mente, justo fuera de mi alcance. Era una prueba, pensé para mí mismo, tratando de contener el deseo creciente que sacudía mi cuerpo. Una prueba para el propio Dante.