Mundo ficciónIniciar sesiónGemí, agarrándome a las sábanas con todas mis fuerzas.
Nero era implacable, sus embestidas se intensificaban en velocidad, cada movimiento de sus caderas servía para torturarme hasta el final.La luz del sol matutino se derramaba sobre la cama a través de las ventanas abiertas, pintando su piel con un brillo dorado.Apenas podía aguantar, y en un par de segundos más, me corrí, derramando mi carga sobre las sábanas.Nero me agarró con más fuerza de