Ángel la miró, —Aunque no se lo diga ahora, algún día se enterarán, y ahora pueden estar preparados.
Michela apretó los dientes, —Eso es para después, ahora los estás presionando.
Santiago, que estaba a un lado, miró a Michela y lentamente dijo, —Mamá, papá tiene razón, tarde o temprano sabremos de estas cosas, y la familia Silva está en caos, que tenemos que unir fuerzas para resolverlo.
Los demás estuvieron de acuerdo, y con su consuelo, Michela finalmente se calmó poco a poco, pero su mirada