A la mañana siguiente, cuando Leonardo acababa de llegar a la empresa, un accionista se le acercó y lo interrogó sobre la reciente pérdida de clientes del Grupo Ramos.
—Señor Ramos, hemos perdido muchos clientes últimamente, y si sigue así, Grupo Ramos quebrará tarde o temprano.
—Sí, cuando hablo de negocios últimamente, muchos clientes ya no están tan interesados como antes, y se inclinan por trabajar con el Gran Félix.
—¡Si no reviertes la situación, tendré que vender mis acciones del Grupo Ra