La mujer que había sido golpeada estaba tumbada en el suelo, incapaz de pronunciar siquiera una frase completa, con el rostro retorcido por el dolor.
Natalie la miró y le dijo con una sonrisa: —La próxima vez no digas tonterías antes de tener las pruebas, de lo contrario igual te dan una paliza si te encuentras otra vez con una malhumorada como yo.
—Tú...
Una diseñadora que estaba a su lado se apresuró a ayudar a levantarse a ella y le dijo enfadada: —¡Diseñadora Silva, es cierto que no llegamos