Después de que ella se fue, Carlos entró en la oficina de Leonardo.
—Señor Ramos, la señorita Mil se ha marchado.
—Si viene otra vez, dile a la recepcionista que la detenga, no quiero volver a verla.
Al pensar Natalie lo malinterpretó anoche por ella, a Leonardo no le caía bien Olivia.
—Bien, lo sé.
A la hora de la salidad del trabajo, cuando Leonardo iba a recoger a Natalie, Ernesto lo llamó.
Cuando conectó, Ernesto lo preguntó enojado.
—He oído que Olivia fue hoy a tu empresa para hablar de un