Natalie frunció los labios. —De por qué mencionaste nuestro matrimonio en la fiesta de esta noche.
Afortunadamente, la gente que asistió al evento era conocidos de la familia López, por lo que ella pensó que si les advertía, no habría más gente que se enterara de esa noticia.
Leonardo la miró fijamente, con una contrariedad que crecía en él. —Natalie, no olvides que si no fuera por mí, todo sería aún peor.
Natalie dejó escapar una risa, pero en sus ojos no reflejaba nada más que la indiferencia.