— Quédate aquí esta noche y mañana te llevaré a pescar.
Natalie frunció el ceño. No le interesaba pescar, y pensaba quedarse a dormir el fin de semana.
—Solo quiero quedarme en casa el fin de semana, no quiero salir.
—Está bien. Entonces le pediré a la criada que prepare una barbacoa y nos relajaremos en el chalet viendo películas.
Natalie comprendió que Leonardo intentaba salir con ella, se puso alerta, miró a Leonardo y le dijo: —Señor Ramos, quiero irme a casa.
—Aquí es tu casa.
—Es tu casa,